Volver a amar
Alguien corre
Alguien canta el himno
Alguien salta
Llueve, como siempre, como nunca, los rostros no se parece a nada.
Los gritos son la unica palabra, estamos disfrutando del pogo mas grande del mundo por los parlantes, de pronto agua que cae como un orgasmo, como una bronca, como un llanto.
No esxiste el silencio.
Entre las gentes y las mentiras un edificio gris, mas gris, mas tarde, como una ciudad que alguien olvido en el futuro. Mire al cielo satrurado de blanco, de mantos humedos y sonidos como canciones. No estoy sola, estoy en el centro, mojandome, humeda de una confianza ciega en nosotras mismas.
Camino sin rumbo, buscando al amante aleatorio de ttoda consigna. Las malvinas, las tierras, las vidas, los tiempos que dejaron una marca en las canciones de la cancha que se repiten en cada esquina de la plaza. Todas hablan, todas comenta, todas cantamn. Cminamos y nos movemos, como si quisieramos ocupar mas lugar. Hay un abrao desconocido que reuno a todas baja la imparable lluvia.
Asi los grises tiran al cielo un bilo de humo blanco, cuando todas cantaban, y todo comienza, nadie puede negar que no habia advertencias por toda la ciudad, fotografias gigantes de un supuesto "respeto" y un fantasioso "orden" de las cosas y las personas. El hilo blanco cae sobre el suelo y laguien dice: aqui vamos de nuevo" y pienso:
lo he estado intentado, ha sido aspero, el frio es a los palazos, nos gritamos nos quedamos.
La primera linea de humo cae sobre el suelo, y el olor nos advierte que salir corriendo no es un opcion. Las fotos se disparan solas como las balas de goma. Me miran a los ojos y nos decimos todos. Me paro por delante de varias personas mientras invnetan piedras en una ciudad sin polvo. Nos miramos de nuevo y alguien me toma de brazo y siento como cae el humo alado nuestro. Los pañuelos, el ardor, y las lagrimas; nos miramos y gritamos: Tapalo con agua. Y esa pequeña vistoria enciende toda complicidad posible.
Las malvinas aregtinas parece un mantra que cubre las delicadas cabezas de los esttruendos de las gomas que vuelan por la plaza. Caminamos hacia atras y volvemos, todas sabemos que no wueda otra que volver. Y volvemos, una y otra vez, mis nuevos amigues chongos y chongas tira piedras me miran a los ojos asegurandose que yo tambien vuelva, que siga presnete. Nos reimos, lloramos, nos abrazamos, retrocedimos, volvimos, esquibmaos balas, volvimos a mirarnos, insistimos en insistitles a los otros. Nos fuimos vaciando de bronca, pero llenando de todo, primero unos pasos, depsues euna plaza fue quedando atras, despues una calle, despues otra, y doblar una esquina para dar la vuelta. La nueve de julio nunca fue tan radiante, de autos, de agua, de humo y gente gritando y riendo frente a dos camiones hidrantes. Nos miramos a los ojos como amantes que confian inexorablemente en que volveremos a estar presentes, y seguimos, nos perdemos por cuadras, y nos encontramos con otras, que se volvieron otras pero con la misma mirada confiada.
Alguien grita: te pagan para pegar a viejos, qué feo debe ser policia, mal pago y golpeador. La intensidad es mayor y nos reimos por encontrar en los cascotes y las miradas las tacticas inutiles de mover basura de un lugar a otro. Una esquina completa canta quiero robarle un gol al ladron, como el diego y el narigón... por el diego y la ultima de leo... Y hace sentido mientras las motos y los hidrantes avanzan con una mejor tactica pero un pesimo accionar. La accion politica es nuestra. Y seguimos llenando lugares, esquivando lo que hay que sortear para volver a caminar con sentido.
Todo parece haberse disipado, incluso la lluvia, pero nos abrazamos sin saber nuestros nombres con la seguridad de un yire de tactica mortal pero con la seguridad que nunca abandonamos, como la remera de una de ellas: pierde el que abandona.
La policia hace de policia, las imagenes hacen de imagenes, estas amantes aleatorias hacen de la ciudad un lugar posible para nosotras mismas. No hay represion, solo un abrazo común de una posibilidad no dicha de lo que podemos construir en las calles laterales de la violemcia donde volvimos a amar.




