¿Qué es una crisis? I

    I

    Recuerdo que en 1989, uno de mis abuelos, ya no recuerdo quien, me decia: mira las noticas, es importante. Y reuerdo una imagen analogica de video, donde una persona salia de un supermerado con un pack de leche. Una crisis se avecinaba, o reinaba en la espesura de la incomprension. pero el pack de leche en unas manos temblororsas en primer plano por television publica, grabaron uan imagen primera y última del gesto del hambre que jamas experimente. Pero pude saber de que se trataba. Llorar o compremeterse con el dolor de las otras llevo una decada en aparecer. 
    Pero siempre desconfie de la palabra crisis, ese supuesto periodo de agitacion o cambio profundo que parecen ir desde lo mas intimo hasta el contexto mas general de lo politico y lo economico, ¿acaso no van juntos siempre? ¿No es, acaso, cmo queria Marx, lo material no es un condicionante de lo que podamos sosstener en lo social? ¿No sospechamos, acaso, que el capitalismo tardio es quien nos enseño que atravesar las crisis y, muchas veces sostenerlas, es lo que nos haria mejores? Ayer alguien me pregunto que es el exito para mi. No supe que responder por exito que no fueran las marcas semioticas de la norma capitalista. Un fracaso total tambien puede ser un exito, y ese es el peligro mas significativo con la apropiacion de formas que se parecen al insulto. La espesura de la cohabitación no es suficiente. 
    Fracasar mejor decia un dramaturgo, no necesariamente es una salida de una crisis. Se suele decir que las cosas cambian, a mi nunca me intereso esa forma liberal del tiempo, porque esta claro que cambia, lo que quiere el capitalismo, en la insistencia del cambio y la crisis perpetua, es hacernos reer que siempre estarás en el filo de una lucha solitaria por la sobrevivencia individual, donde todo no debe volverse una amenaza, y por lo tanto tambien comenzamos a dudar de los si. Una dosis precisa de desventura, pero no la suficiente para abandonarlo todo (es decir las estructuras sentimentales del capital) 
    Aún asi, una esta en crisis, por las propias, por las ajenas, por las que creamos para romper algo que cambie las cosas para siempre. Pero la promesa no llega, solo la repeticion inadecuada de lo mismo. El performativo que rogamos no se repita inexorablemente. Solo queda el enojo, de las otras y el propio, pero sobre todo de las otras. El enojo político de la ausencia de previsivilidad, que algo permanezca, que algo quede como queria Berlant y Edelman. La utopia de la justicia social, no es ue vivamos mejor, es que la podamos sostener en el tiempo. Un amor, parece, es siempre un amor de verano. pero a muhas nos encata el verano, ese que se perpetue, no porque no cmabie, sino porque nos sostenga en el frio mas desolador de la crisis. 
    Miro el río y pienso en el proceso irreductible de las cosas, algo nada novedoso en al historia del pensamiento como en las historias de las redes sociales; pero aferrarse a la utopía no es quedarse en un momento. Confundir la idea del proceso con el proceso es ubicar en la irrealidad lo que no podemos evitar de ninguna manera: vivir. No es crisis, es vida. Dura, Blanda. Solitaria. Perpetua. Final, y siempre con otras. El para siempre del proceso que jamas veremos terminar. 
    El tempo pasa para todo y para nada, técnicamente es un afecto. Una sensibilidad que ordena lo que creemos saber. El tiempo jamás entra en crisis, solo sucede. Ordena el enredado de la existencia, no separando las fibras, sino disolviendolas. No hay, al parecer un tiempo de crisis, quizás con suerte, una crisis cerrada de tiempo. Todo lo que sigue es hacer una lectura crítica, es decir aprehender, de Fukuyama. No para convencerse del fin, sino para volver a hacer historia. Hacer un proceso sin la promesa capitalista de la crisis final que lo cambie todo. Todo ya puede ser cambiado, de hecho ya está pasando. Un amor me enseñó que también se puede cambiar para sostener en el para siempre lo que anhelamos





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