¿Cuándo es un momento?
El tiempo vivido supera en expectativas a los imaginarios fugaces de realización, sin embargo pensar un momento suele aparecer en el imaginario como una pausa reflexiva, pero tal pausa no espeja nada de nosotras mismas, sino que deforma el tiempo y el espacio para dar lugar a algo nuevo. Tal delicadeza del pensamiento, una difracción que hace tiempo y espacio,del hacer que se vuelve urgente. La deformación actual de las opciones coyunturales parece solo permitirnos la voluntad ciega de ser la próxima oposición a la presidencia de Massa.
La finesa política que nos permitía otros gobiernos desde el 2003, aún el trailer de lo fue el gobierno de Macri, como un adelanto light de las políticas propuestas ahora; no es posible hoy. Las delicatessen quedaron fuera del menú semantico, solo una brutalidad ciega de lo que se dispone.
No es lo mismo tener el aparato del estado a disposición y la legitimidad cultural de ganar una elección presidencial, incluso, una va a votar a Massa, para que Villaroel quede lo más lejos posible del acceso a la gestión del estado. Hay momentos políticos, que la única posición es la acción brutal de la materialidad vivida. Este es uno de esos momentos. Hubo una primavera democrática en Argentina, y es por ese motivo que la expresión reaccionaria del conservadurismo más violento de la Argentina dibujado en la figura de Milei y Villaroel, de mínima, se presenta como arrollador. Instalados en el ballotage, que tan poca lectura política podemos tener para no acompañar criticamente un voto. Alguien como Ruben Sobrero de la izquierda socialista hasta Gerardo Morales de la Unión Cívica Radical, apoyando a Massa, atan lo inevitable y tangiblemente peligroso que la Libertad Avanza trae si se pone al frente de la gestión del estado. A lo que quisiera que podamos aspirar como feministas, marxistas y disidentes sexuales es disputar con espacios políticos que no afirmen la eliminación material de la existencia común.
Picos de 51 puntos de rating tuvo el debate presidencial en la Argentina, eso escenifica que casi la mitad de la población de la argentina se puede acornodar culturalrmente muy bien a las ideas de la Libertad Avanza, y la legitimación que daría ganar la elección no se puede subestimar.
Nos encontraremos en la calle, en el sexo y en las imaginaciones políticas de un futuro que no queremos.
No hay purezas
Ni origenes
Ni finales
Es tiempo de tener sexo, no bebes, solo enriedo que nos ata para vivir.
El tiempo esta despues





