Ensayo 2 El mito del “entrenamiento de la esclavitud”

 

Foto: vero.cocotte/emmasong


Trad. emma song

Ensayo 2

El mito del “entrenamiento de la esclavitud”[1]


Había muchas calles sin salida por las que me aventuré en mi búsqueda de la dicha de la esclavitud. Todas prometían éxito, y supongo que cada una, a su manera, fue útil en un nivel u otro. La mayoría de estas proporcionaron información útil sobre cómo no buscar la esclavitud. Otras proporcionaron pistas que luego demostraron ser útiles, no la totalidad de la historia.

De todas las calles sin salida problemáticas que he investigado, ninguna me ha causado más problemas que el mito del "entrenamiento de la esclavitud". Así que ofrezco lo que sigue como un reflejo de lo que me ha enseñado mi experiencia con la esperanza de que sea útil para otr*s.

El mito tradicional del entrenamiento de la esclavitud afirma que:

"Cualquier autoproclamado Am* puede enseñarle a un esclav* todo lo que necesita saber sobre la sumisión".

Tal vez una de las razones por las que este mito persiste es porque existe la creencia común que, dado que muchas personas pasan el límite de un lado a otro en el rol de Amo/esclavo, el mejor maestro que un esclavo podría tener es un buen Dominante que también haya disfrutado de la sumisión. Se ha convertido en mi opinión que esto no es necesariamente cierto y, además, probablemente rara vez es cierto. Cambiar está bien para aquellos que lo disfrutan y lo hacen por un deseo honesto en lugar de por las circunstancias, por lo que lo siguiente no pretende criticar a quienes intercambian roles. Si bien el intercambio funciona bien para quienes lo disfrutan, no creo que la experiencia de intercambio de alguien sea siempre automáticamente útil para la educación de esclav*s, cuando una persona que es switch está en Su "mente maestra".

Para empezar, las buenas habilidades de enseñanza no vienen automáticamente con ser Dominante o Am*, switch, esclav* o cualquier otra cosa. En segundo lugar, para aquellos que intercmabian, la información y la experiencia con la sumisión pueden ser insuficientes en cantidad o calidad para ser de alguna utilidad. En tercer lugar, un Am* que anteriormente pudo haber sido esclav*, enfrentó desafíos en su esclavitud anterior que eran exclusivos de la propia situación en ese momento. Esas dificultades pueden haber sido muy diferentes de los desafíos con los que algun esclav* que ese Am* está tratando de "entrenar" hoy podría estar lidiando. Por lo tanto, Sus experiencias previas como esclav* quizás sean inútiles para guiarlo en el "entrenamiento" actual.

En cuarto lugar, y lo más importante, incluso cuando existe una experiencia adecuada con sumisión de alta calidad, no está nada claro que l*s switch se lleven toda la información de un rol al otro durante una escena, es decir, un encuentro erótico. O, cuando toman información de un lado a otro a través del límite del rol Dominación/sumisión, lo hacen principalmente desde el cuello hacia arriba. Con eso quiero decir que todo está mayormente en Sus cabezas más que en Sus corazones o entrañas. Es intelectual y, por lo tanto, mucho menos útil.

Sospecho que esto puede deberse a que la información sobre un rol solo cobra vida cuando se combina con la pasión por ese rol. Sin esa pasión para darle vida, la información es solo datos sin vida y, por lo tanto, solo parcialmente útiles para la educación de esclav*s, como café instantáneo sin agua.

Entonces, cuando encontramos a alguien que esta verdaderamente identificad* como esclav* y decide convertir a alguien en Am* por una noche, el fuego simplemente no está ahí, a menos que la pasión del esclav* se pueda dejar de lado, la pasión del Am* se encuentra en algún lugar interno y luego se lleva a cabo en plena y sostenida floración. De lo contrario, es probable que el encuentro sea plano, técnico e insatisfactorio para amb*s jugador*s.

O peor aún, quienes realmente se identifican como esclav*s y se fuerzan a sí mism*s a Dominante, sin pasión, por varias razones, tal vez se encuentren sesionando desde un lugar irritado u hostil, posiblemente con celos de la oportunidad de la alegría del pasiv* y deseando castigarlo inconscientemente. La violencia, y no D/S, es con demasiada frecuencia el resultado en estos casos. Much*s de nosotr*s hemos oído hablar de tales Escenas, y los resultados a veces pueden ser planos en el mejor de los casos, o realmente ofensivos en los peores casos, para ambos jugadores.

Para enseñarle a cualquier esclav* más sobre la sumisión, especialmente los refinamientos sutiles y los procesos internos de la sumisión profunda, quien sea Am* primero debe sentir la pasión profunda de la sumisión en sí misma y/o tener una comprensión verdaderamente significativa del proceso detrás de tales sentimientos. Y la enseñanza debe hacerse desde esa pasión. Debido a que Ell*s no viven en la pasión de l*s esclav*s, no es razonable esperar tal enseñanza del tipo Dominante/Am*, y no es razonable que Ell*s mismos la esperen. Y tampoco es razonable esperarlo de switch, que probablemente, no posean grandes habilidades de enseñanza, y es posible que ni siquiera sepan mucho sobre los remansos más elaborados de la sumisión.

Esta situación es aún más cierta para Dominantes/Am*s que no cambian, y nunca lo hicieron. Ellos por lo general saben aún menos acerca de la sumisión, excepto quizás que ¡ell*s mismos no la disfrutan! La mayoría de Am*s que no cambian con los que he hablado honestamente sobre estas cosas, suelen decirme que a menudo l*s sumis*s desconciertan, tanto pasiv*s como esclav*s, y no pueden entender por qué disfrutamos de la sumisión o, lo que es más importante, cómo lo hacemos.

Por lo tanto, es lógico pensar que la información sobre la sumisión de la mayoría de  Dominantes/Am*s son conjeturas, o rumores en el mejor de los casos, o simplemente erróneas en el peor de los casos. Gradualmente, he llegado a creer que la mayoría de l*s Am*s quieren esclav*s "que ya estén al día" y que no tengan que invertir mucho tiempo en tratar de "entrenar" en la sumisión, o explicar mucho más allá de cómo les gusta Su ropa doblada y los huevos cocidos.

Aunque sé que hay raras excepciones, mi experiencia ha sido que, como grupo, a l*s Am*s no les gusta mucho la gratificación diferida cuando se trata de sumisiones de calidad. Quieren lo que quieren, cuando lo quieren. Y Ell*s lo quieren a tiempo, ahora, y cada vez, por así decirlo. Y lo quieren con un mínimo de alboroto y actitud. Después de todo; son gente a quienes les gusta salirse con la suya.

Más aun, para la mayoría (no tod*s) l*s Am*s, el "entrenamiento en la esclavituds" no significa nada más para Ell*s mas que emitir órdenes y reglas que luego pueden ser seguidas con correcciones por nuestro desempeño. Nos sentimos bien cuando escuchamos órdenes porque las órdenes nos dicen lo que Ell*s quieren que suceda, pero las órdenes y las correcciones son solo el punto de partida en el proceso de sumisión. L*s Am*s pueden decirnos que obedezcamos, pero generalmente no saben cómo explicarnos dónde debemos buscar en nuestro interior y como encontrarla en nosotr*s mism*s. Más aún cuando esas órdenes chocan contra cualquier obstáculo interno de l*s esclav*s, encuentran renuencia interna o falta de experiencia.

Y así, cuando les decepcionamos, o no sabemos cómo seguir a l*s Am*s, a veces pueden frustrarse, decepcionarse e incluso pueden acusarnos de no ser verdaderamente sumis*s, o no tener dedicación en nuestra entrega, o de no ser sincer*s en nuestro deseo de someternos. Encuentro esta reacción de l*s Am*s generalmente abusiva y, más a menudo, un reflejo de su falta de comprensión, en lugar de una evaluación precisa de la franqueza de un esclav*. Peor aún, culpar a l*s Am*s a menudo va acompañado de culpabilizar también nuestro interior, y a veces podemos comenzar a cuestionar nuestra propia legitimidad como esclavos o incluso la noción misma de esclavitud. Y así, cuando esto sucede, las situaciones se desmoronan y nadie se siente bien.

Además, muy pocas personas, am*s o esclav*s, tienen mucha información, si es que tienen alguna, sobre el procesamiento del dolor (gracias por la frase, Mr. Bean). Algunos Dominantes/Am*s quieren aplicar estrés corporal (una frase de Cynthia Slater destinada a ser una alternativa al "dolor") a l*s esclav*s para satisfacer sus sádicos apetitos de placer. Por lo general, quieren que lo abordemos de manera que uno lo permita y, a veces, incluso los alientemos a continuar hasta que decidan detenerse. Y cómo tratamos con Ell*s como sádicos depende de las capacidades de procesamiento del dolor del esclav*.

¿Qué tan probable es que muchos Am*s tengan mucho conocimiento? No es probable en absoluto porque l*s Am*s suelen evitar el dolor o la incomodidad a toda costa. No, estas habilidades son competencia de l*s pasiv*s, esclav*s y masoquistas calificad*s, y tales habilidades generalmente se aprenden mejor de quienes las tienen; de otr*s esclav*s que las usan, entienden cómo funcionan y son maestros calificados. Como ha observado un Amo conocido mío, "La mejor manera de entrenar a un nuevo cachorro es emparejarlo con un perro mayor".

Afortunadamente, la mayoría de l*s Am*s no necesitan un conocimiento profundo de la sumisión para complacerse a sí mism*s, aunque cuanto más sepan, más fácil y divertida será Su vida. Es mi opinión que, para la mayoría de l*s Am*s, la comprensión que tienen acerca de la sumisión profunda generalmente será, en el mejor de los casos, intelectual. Es muy útil que l*s Am*s desarrollen una comprensión clara de la personalidad individual de un esclav* para que l*s Am*s puedan brindarnos las oportunidades de descubrir nuestro destino de esclav*s en el contexto de la servidumbre y, con un hábil y sostenido desarrollo, reposicionar gradualmente nuestros límites para satisfacer Sus apetitos.

Después de todo, rara vez los gourmets enseñan a los chefs a cocinar; los chefs suelen aprender su arte de otros chefs. L*s sirvientes son enseñados por otr*s sirvientes, no por el Señor de la mansión. L*s dominantes piden la pizza, o la piden para que la pidan; a menos que cocinar sea su pasatiempo. No tienen idea de cómo se hace una gran pizza. Los pilotos de carreras no construyen los autos, simplemente los conducen. Creo que la gran mayoría de l*s Am*s, cuando se vuelven muy honestos, a menudo sienten lo mismo por l*s esclav*s.

Lamentablemente, la situación se vuelve aún más complicada y confusa por el hecho que muy pocos de nosotr*s tenemos la suerte de encontrar intuitivamente estas habilidades dentro de nosotr*s mism*s al comienzo de nuestra esclavitud, sin el beneficio de una explicación directa de nadie. Estas raras criaturas esclav*s se llaman "naturales", pero para la mayoría de los que aspiran a una esclavitud profunda, estas habilidades deben aprenderse mediante prueba y error a muy largo plazo, o no aprenderse nunca. Lamentablemente, la existencia de estos "naturales" en el mundo Am*/esclav* crea la ilusión que, a menos que surja "naturalmente", uno tiene defectos irreparables como esclav* (o como Am*, para el caso).

El mito del entrenamiento de esclav*s (que cualquier Am* autoproclamad* puede enseñar a esclav*s todo lo que queremos o necesitamos saber sobre la sumisión) es especialmente problemático porque alienta a quienes aspiran a esclav*s a creer que no podemos aprender nada que sea útil sobre la rendición sin ser primero seleccionados por un Am* para "entrenamiento". Y así, decidiendo honrar el apasionado llamado de la esclavitud, esclav*s novat*s emprenden las llamadas experiencias de "entrenamiento" con Am*s, o aquellos que afirman estar interesados ​​en la Dominación. Obediencia y acatamiento no suman al entrenamiento en absoluto, como a la mayoría de l*s Am*s de mi experiencia les gusta creer. La mayoría de esos "entrenamientos" resultan un poco más que exposición y experiencia con oportunidades para Obedecer, que definitivamente no es lo mismo.

Estas primeras experiencias de pseudo entrenamiento suelen tender a ser aterradoras o insatisfactorias, o ambas cosas. Las expectativas tanto del Am* como del esclav* suelen convertirse a formas extrañas e impracticables por las desafortunadas influencias del mito del entrenamiento del esclav*. Es decir, a menos que quien es esclav* se conecte simple y raramente con quien es Am* y realmente sepa cómo llevarnos a los lugares más profundos. Gracias al mito del entrenamiento de esclav*s, también surgen problemas en la mente de l*s Am*s, especialmente en l*s novat*s. A menudo se sienten improcedentes porque creen que solo tienen información limitada de la dinámica interna de la sumisión de un esclavo.

Am*s o aspirantes a Am*s pueden, por ejemplo, querer que la cocina esté organizada y que se prepare la comida, pero solo tienen una vaga idea de cómo se hace realmente tales cosas. Un famoso Maestro que conozco, cuyo esclav* murió hace algún tiempo, se lamentaba que no ha tomado un café realmente bueno por las mañanas desde su pérdida.

L*s Am*s pueden distinguir a buenos chupapollas de los escelentes, pero generalmente no pueden explicar cómo se logra esa diferencia; la práctica simplemente no es suficiente. O, para un ejemplo aún más exótico, cómo es que quien es esclav* hace contacto mental y/o espiritual con su ano sin drogas de tal manera que se abrirá para permitir un puño o más. Es cierto que hay algún*s Am*s que poseen tal información, pero, en mi experiencia, la mayoría de l*s Maestr*s no saben mucho sobre eas cosas, no quieren saber mucho y no creen que deberían saber de tales cosas. Nada de esto es una crítica a l*s Am*s, simplemente una descripción de cómo los he percibido como grupo.

Por otro lado, una de las grandes ironías del mito del entrenamiento es que muchas veces es responsable de impedir, tanto a los Amos como a los esclavos, el refinamiento de sus respectivas vocaciones. L*s Am*s que se sienten insegur*s con Sus habilidades debido a su ignorancia sobre la sumisión, o por otras razones, a menudo buscarán exclav*s inexpert*s, precisamente porque no sabrán mucho. Esto permite que Am* inseguro oculte Su ignorancia al esclav* y sea superficialmente extraordinario. La ironía es que tales Am*s probablemente podrían aprender mucho más de las experiencias con esclav*s expertos, porque entonces podrían ver cómo funciona un esclav* bien desarrollado, así aprender los oficios de cómo disfrutar y desarrollar un esclav* consensuad*.

Asimismo, l*s esclav*s novat*s pueden aprender más a los pies de Maestr*s experimentados y conocedores de lo que es posible con Maestr*s novat*s. Desafortunadamente, el mito del entrenamiento funciona para mantener a l*s Maestr*s novat*s conectados con esclav*s novat*s en lugar de servir para emparejar jugadores de niveles de habilidades opuestos, de los cuales l*s principiantes tienen más para aprender. En consecuencia, aquellos que más necesitan exponerse a jugadores habilidos*s son los que tienen menos probabilidades de hacer las conexiones correctas y crecer en sus respectivas vocaciones como Am* o esclav*. Esto es una pérdida de tiempo.

Y sí, esto definitivamente es parte de un argumento más amplio a favor de la propiedad múltiple consensuada de esclav*s emplazados en un lugar, y también de una buena red entre residencias Am*/esclav*. También se aboga por el desarrollo de una fuerte comunidad Am*/esclav* en la que l*s novat*s tengan la oportunidad de ver sumisos bien desarrollados trabajando en entornos positivos, tanto eróticos como no eróticos. E, igualmente importante, que Am*s aprendan el oficio sutil y el total de habilidades mediante lo cual ocurre el entrenamiento REAL: El proceso mediante el cual realmente aprendemos acerca de la sumisión más profunda al Am*, en lugar de algún otr* esclav*.

Es el genio del Am* disfrutar de usarnos de varias maneras según lo dicten Su estado de ánimo y sus necesidades. Es el genio del esclav* recibir placer de ser útil en la más amplia variedad de formas posibles. Depende de l*s Am*s saber qué placeres quieren, no cómo podemos entregarnos. Ese es nuestro trabajo. Cuando sucede que se conectan las dinámicas más profundas de la sumisión, eso es una ventaja, pero me parece imprudente contar con eso, especialmente porque l*s Maestr*s rara vez se ponen en situaciones en las que puedan aprender el oficio de otr*s Maestr*s.

Por lo tanto, depende de nosotr*s hacer todo lo que podamos para convertirnos en los mejores juguetes y herramientas de placer para l*s Am*s. Creo que les debemos eso. Es nuestra capacidad de esclav*s para proporcionar placer y ser útiles lo que nos puede ganar un lugar en Sus mundos. Lo único que tiene alguna esperanza posible es que nos mantenga en ese papel, es nuestra capacidad para satisfacer sus apetitos para el placer y ser útiles.

El amor, si sucede, generalmente no es suficiente para garantizar que nos mantengamos cerca. Tarde o temprano, sus apetitos demandarán mas comida. Son Muy raros l*s Am*s para quienes "entrenar" significa algo más que dar órdenes y corregir el incumplimiento. Un porcentaje tristemente pequeño de l*s Am*s que conozco disfruta de las orquestaciones, a menudo delicadamente equilibradas, mediante las cuales algun esclav* realmente desarrolla un nivel más profundo de rendición bajo Su dirección. Tales Am*s se deleitan en idear situaciones y conversaciones sutiles que nos desafían y nos guían. Nos observan de cerca para ver cómo luchamos con nuestras disputas internas con la sumisión, y luego determinan la mejor manera de engatusarnos, provocarnos, besarnos, atraernos, discutir, razonar, apoyarnos, reforzarnos, lastimarnos o amarnos más allá de nuestros puntos conflictivos y hacer o aceptar exactamente lo que l*s Am*s quieren de nosotr*s... ¡Y hacer que los amemos por ello! Este es el VERDADERO oficio del "entrenamiento en esclavitud", y afortunado es tal esclav* que llama la atención a estos rar*s Am*s. La vinculación con tales Am*s se acelera enormemente para nosotr*s y, a menudo, nos sentimos casi indefensos ante Ell*s... ¡Yum!

Habiendo dicho todo esto, el plan para los ensayos que siguen es compartir lo que he aprendido y vislumbrar los procesos mediante los cuales encontré las habilidades necesarias para una entrega profunda a un Am*. Ofreceré información sobre una filosofía de la sumisión y las herramientas específicas para la sumisión que surgen de esa filosofía, y haré todo lo posible para explicar cómo funcionan. Aunque dije esto en el ensayo anterior, debo señalar nuevamente que estas ideas me han funcionado bien y que me han ayudado en mi búsqueda de la dicha en la esclavitud. Son la hoja de ruta que uso hoy, y están en acuerdo con el Amo en la residencia donde actualmente se me permite vivir y servir. Estas ideas se ofrecen con la esperanza de que puedan ayudar a otr*s a encontrar el mismo tipo de placeres que han llegado a mí, y evitar que otr*s pierdan más tiempo, porque...

El tiempo perdido es pasión perdida




[1] Ensayo 2 de Slavecraft, roadmaps to erotic servitude. Principles, skills and tolos by a gratefull slave.  2004. Guy Baldwin.

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