a dos espaldas...



No quema, no.
Ni es solo sexo.

Hay algo en las espaldas, un lugar en ella. un hueco, un algo que no sostiene nada.
Mi mision, mi descubrimiento, es hacer de ese hueco un alivio.

Recuerdo llamarte por telefono desde las sombras. Y me arrastre un poco.
y pense:
no tengo fotografia tuya, ¿qué es que sea tuya?

Y me gustaria verte reir, pero no hay caso. Quizas un dia, yo me ocupe de mi misma.
Antes te extrañaba, ahora me aferro a que seas una extraña.

Sentate bien en la silla, conviertete en todo lo que te dijeron, te escuche decirme: sin palabras, con un gesto altruista, sin el sufrimiento en la mano.

Y yo solo pensaba en coger.

Y te doy la bienvenida a esta primavera que se parece al espanto, Que se parece al olvido de Venus.
Una espalda sin brazos, brazos sin manos, manos sin dedos, dedos sin ti. Y sin ti tambien. Y algunas veces contigo.

Estoy lista para confesarlo todo, y solo yo te he creido todo.

Algunas veces hablamos por telefono en las mañanas.

Casi como un secreto.

A dos espladas del sol.


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